Sinusitis
¿Qué es la sinusitis?
La sinusitis es la inflamación de los senos paranasales, unos pequeños espacios llenos de aire situados detrás de las mejillas, la nariz y la frente. Cuando se inflaman, la mucosidad no puede salir con facilidad y aparece congestión o presión en la cara.
Suele ocurrir después de un resfriado y, la mayoría de las veces, está causada por un virus. Aunque puede resultar muy molesta, generalmente mejora sin complicaciones.

Síntomas
- Nariz taponada y abundante mucosidad.
- Dificultad para respirar por la nariz.
- Dolor o presión alrededor de las mejillas, la nariz, los ojos o la frente.
- Dolor de cabeza, tos o cansancio.
- En algunos casos, fiebre, mal aliento o disminución del olfato.
Tener mocos amarillos o verdes no significa necesariamente que la infección sea bacteriana ni que se necesiten antibióticos.

Tratamiento y cuidados
La mayoría de las sinusitis mejora sin antibióticos. Para aliviar los síntomas puede ayudar:
- Utilizar gotas o un espray nasal de solución salina para fluidificar la mucosidad.
- Beber agua y otros líquidos con frecuencia y descansar.
- Colocar una compresa tibia sobre la nariz, las mejillas o la frente.
- Utilizar un humidificador de vapor frío y mantenerlo limpio según las instrucciones.
- Consultar qué medicamento para el dolor o la fiebre es adecuado para la edad y el peso del niño.
¿Cuándo se utilizan antibióticos?
Los antibióticos no funcionan contra los virus. El pediatra puede recetarlos cuando sospecha una infección bacteriana, especialmente si los síntomas son intensos, empeoran después de una mejoría inicial o duran más de diez días sin mejorar.

¿Cuándo conviene consultar?
- Si los síntomas duran más de diez días sin mejorar o vuelven a empeorar.
- Si aparece fiebre alta, dolor intenso o el niño parece muy enfermo.
- Si hay enrojecimiento o hinchazón persistente alrededor de los ojos.