TDAH

¿Qué es el TDAH?

El TDAH significa trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Es un trastorno del neurodesarrollo: el cerebro funciona de una manera que puede hacer más difícil mantener la atención, regular la actividad y frenar los impulsos.

Podemos imaginarlo como un «cerebro turbo»: puede ir muy rápido, cambiar de una idea a otra y necesitar ayuda para frenar o seguir un solo camino. Cada persona con TDAH es diferente y tiene sus propios retos, intereses y puntos fuertes.

No existe una única prueba para diagnosticarlo. Un pediatra, psicólogo o psiquiatra valora durante un tiempo lo que ocurre en distintos lugares, como casa y escuela, y comprueba que no haya otra explicación.

Croco Doc compara dos maneras diferentes de funcionar del cerebro.

Señales frecuentes

  • Distraerse fácilmente o perder el hilo de una tarea.
  • Olvidar instrucciones, perder objetos o tener dificultades para organizarse.
  • Moverse mucho o sentir que cuesta permanecer sentado.
  • Hablar, interrumpir o actuar antes de pensar.
  • Tener dificultades para esperar el turno o terminar actividades largas.

Todos podemos despistarnos o movernos mucho alguna vez. En el TDAH estas dificultades son persistentes, aparecen en más de un entorno y afectan de forma importante a la vida diaria.

Un alumno se distrae con un avión de papel durante la clase.

Apoyos y estrategias

Algunos pequeños trucos pueden facilitar el día a día:

  • Dividir las tareas largas en pasos breves y claros.
  • Usar listas, agendas, temporizadores y recordatorios visuales.
  • Alternar momentos de concentración con pausas y movimiento.
  • Preparar un lugar con pocas distracciones.
  • Respirar y contar antes de hablar o actuar cuando sea posible.
  • Reconocer el esfuerzo y aprovechar los intereses y capacidades del niño.

El apoyo puede incluir orientación a la familia, terapia conductual, adaptaciones escolares y, cuando un profesional lo indica, medicación. El plan depende de la edad y de las necesidades de cada niño.

Dos compañeros se ayudan y trabajan en equipo.

¿Cómo ayudar a un compañero?

  • Dar recordatorios amables y explicar las cosas con claridad.
  • Poner límites con calma, sin burlas ni etiquetas.
  • Escuchar, respetar su espacio y valorar sus buenas ideas.
  • Pedir ayuda a un adulto si la situación resulta difícil.

El TDAH no define por completo a una persona. Con comprensión, apoyos adecuados y trabajo en equipo, cada niño puede aprender y desarrollar sus capacidades.

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